Sombras y figuras
Kevin Carter recibió el Pulitzer por una foto que odiaba. Era la foto más importante de su carrera dijo pero no podía ni quería verla, simplemente, la odiaba. Carter fotografió la agonía de una niña durante la hambruna en Sudán y la vigilante paciencia de un buitre que a unos metros espera, como presagio de la muerte.Cuatro meses después de haber recibido el premio, el fotógrafo sudafricano se suicidó; agobiado por la depresión, su dependencia a las drogas y la muerte de un amigo cercano, Kevin Carter escribió una nota en la que dejó su último testimonio, en el que se dijo perseguido por las memorias, las imágenes, de los asesinatos y cuerpos, el odio y dolor, el hambre y las heridas, la sonrisa y el gatillo de los tiranos.
Hay fotografías que seducen o derrotan a las palabras que las acompañan. Conmueven, excitan, enfurecen, duelen, cuando quedan impresas en la retina y la mente que las guarda y recuerda a la sombra del impacto inicial.
En estas páginas hemos querido detenernos en la mirada oportuna y certera de fotógrafos, testigos privilegiados de la belleza y el horror, que a través de una imagen nos cuentan el drama de una historia o la caída de una tarde sobre los hombros de la ciudad de México.
También buscamos las palabras de quienes, sabemos, son una autoridad para comprender la historia que se inscribe en la paradoja de los colores, la fotogenia de la tragedia y el paso majestuoso como el del cisne que sobre todas las cosas alienta la esperanza.
Laura Islas Reyes Reportera de etcétera.


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